QUINTA ENTRADA

 Reflexión sobre los DERECHOS Y OBLIGACIONES que establece  la Constitución en el Articulo 14, los derechos universales, los derechos humanos, los derechos y deberes de los trabajadores.

Artículo 14.- Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender.

Artículo 14 bis.- El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor, jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial.


Reflexión:

Respecto del Artículo 14, es simplemente brillante, más aún teniendo en cuenta la época en que fue redactado. Sienta con claridad las “reglas del juego”, basado en la libertad del individuo para desenvolverse y desarrollarse, y sobre todo, otorgando una gran “flexibilidad” de cara al futuro incierto, pero con un objetivo preciso: la prosperidad.

En cambio, el Artículo 14bis me parece una atrocidad, un acto de injusticia y la verdadera traba, la razón del atraso, el instrumento que impide la prosperidad de la República.

Mi  reflexión al respecto es que este artículo tiene una carga ideológica arcaica, obviamente de izquierda, y se nota que sólo contemplan el desarrollo social-económico como algo “estático”, considerando a la riqueza como algo también preexistente y estático, de la cual algunos “malos capitalistas” se apropian y por eso debe intervenir el Estado,o sea, los políticos de turno, para “repartirla” entre el “pueblo”.

Lo cierto es que el desarrollo social-económico es dinámico, desde que se redactó el Artículo 14bis hasta la actualidad vimos como muchos países de la Tierra fueron evolucionando y transformando en verdaderas potencias económicas, con muy elevados estándares de vida, y su sociedad evolucionar de igual manera. Sin embargo la República Argentina siguió el camino inverso, siendo realmente un caso de estudio, ya que es la única potencia que se volvió un país pobre y atrasado, con una sociedad rota,  y nunca más volvió a prosperar. El denominador común de los nuevos países prósperos, es que no existe en sus sistemas político/económicos restricciones como el Artículo 14bis argentino.

Esto sucede porque el mundo hace rato entendió que el estado natural del hombre es la pobreza, y a la riqueza hay que crearla, mediante el trabajo arduo, el sacrificio,  el esfuerzo, y la inteligencia. Es por eso que se brega por el libre comercio, es la mejor forma no violenta de obtener recursos, eliminando así las guerras de conquista, tan comunes en la antigüedad.

Aspectos como “jornadas de descanso y vacaciones pagas” se puede discutir, hay otras variantes, ejemplos miles. De la misma manera es una atrocidad obligar a las empresas que el trabajador participe de las ganancias de la empresa, con control de la producción y “colaboración” en la dirección. Creo que ni Lenin se animó a tanto. A lo mejor pensaban que a los empresarios les encanta amotonar la riqueza en monedas de oro dentro de una bóveda para nadar en oro, como el personaje Rico Mc Pato de Disney. Obviamente un burócrata que nunca creó nada, ni comprende el mundo del trabajo no entiende que está poniendo una de las principales trabas al desarrollo de las empresas, sobre todo las micro, pequeñas y medianas…porque todas las empresas nacen así, de muy pequeñas. Y las ganancias deben ser reinvertidas, muchas veces en investigación y desarrollo, y hoy en día además, en innovación, para poder competir y seguir creando riqueza, y por ende, puestos de trabajo. De la misma manera los convenios colectivos de trabajo, no puede ser que el mismo acuerdo salarial que llegan los sindicatos con empresas multinacionales, corran para los pequeños comercios de barrio por ejemplo.  De igual manera la “protección contra el despido arbitrario”, creando la industria del juicio, verdadero ejecutor de empresas y puestos de trabajo. O la atrocidad de la “estabilidad” del empleo público, traduciéndose en empleo vitalicio, creando una especie de nueva “prerrogativa de sangre” que por cierto es inconstitucional, una injusticia y trato desigual hacia los ciudadanos sostenida por el trabajo y riesgo del sector privado.

En conclusión, creo que hay que derogar este artículo y legislar algunos ítems de manera moderna, dinámica y de cara al futuro.

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